Follow my blog with Bloglovin escapology: necesitamos una vuelta de tuerca

necesitamos una vuelta de tuerca

Que se pare el mundo, que me quiero bajar

viñeta de QUINO. Vía
O al menos que baje un poco el ritmo.

El mundo gira más deprisa que nunca, y parece que va a volcar en cualquier momento.
Vivimos con las ideas y el corazón acelerado, nos falta aliento, y nada es suficiente si no es aquí, y ahora.

La tiranía de la inmediatez.

Resulta que no tenemos paciencia, y eso que tenemos bien aprendido que “lo bueno se hace esperar”.
Así que esta crisis también nos ha atacado rápido, porque no sólo es económica, sino de todos los valores, y se extiende como un cáncer sobre todos los ámbitos, con esa urgencia de hacer ocurrir las cosas aunque no sea su momento.

¡Vaya pesimista!- me diréis. – En todas las épocas hay quien se ha quejado de cómo funcionaban las cosas, del modo de vida, y sin embargo el mundo ha continuado girando
Claro, como en la peli de Woody Allen, Midnight in Paris, en la que sus protagonistas sienten que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Habrá quien me dirá – En la Revolución Industrial también asustaba en algunos momentos esa celeridad y había quien se preocupaba por el progreso humano, más que por el de la ciencia, y la historia ha seguido su curso…¡y mira dónde hemos llegado!-
Ejem… exacto, mira dónde hemos llegado…

viñeta de Quino. Vía
Es una crisis total, no hay duda: económica, social y de valores, en la que el YA marca nuestra vida y nos olvidamos de quienes no tienen ni siquiera un LUEGO, ni esperanza.

Estamos sometidos a tantos impactos de información...
al día,
a la hora,
al minuto,
al segundo…

…que no tenemos tiempo de digerir todos esos datos. Sólo continuamos, sin mirar atrás, queremos más, cuanto antes mejor, y las modas son más efímeras que nunca.
Hasta Coco Chanel, que afirmaba que la moda es aquello que pasa de moda, se quedaría ojiplática al presenciar semejante despropósito derrochador.
La moda, el arte, la cultura, los empleos…

Recuerdo en estos momentos a nuestros abuelos, contando que ellos sólo tenían un jersey que les duraba años. He escuchado a mi abuela contar, más de una vez, que tuvo de joven unas botas preciosas y buenísimas, que le duraron más de cinco inviernos. Ahora nos quejamos por no haber comprado nada esta temporada (que empieza cuatro meses antes; además… ¿alguien me explica por qué en Zara venden desde hace dos semanas la colección W/F 2012?).
También disfruto escuchándola relatar sus visitas a Madrid o Bilbao para comprar vestidos de confección a medida, que tardaban semanas en entregarla, y su ilusión por ver la prenda terminada.
La ilusión. Una preciosa palabra, cuyo sentimiento sólo se consigue con la espera. La espera crea ilusión.

De igual manera, recuerdo temazos musicales de los 80 y 90. Parece que hoy nadie se molesta en crear buena música. ¿Para qué? Seguramente sólo será un hit o TT durante apenas una semana (con suerte…).

Pero ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Claro que hay personas con ganas de hacer las cosas bien, que disfrutan el momento, que no alimentan la vorágine, el huracán que nos arrastra a un agujero negro repleto de inconformismos solapados y rabietas.

También en nuestro tiempo hay Quevedos, Nerudas y Berlangas.
Probablemente Günter Grass escribiría un blog de éxito, con microrelatos con tintes históricos y acidez en sus palabras.
Dalí expondría virtualmente, haciéndole los museos un hueco en sus salas de ciento en viento.
Da Vinci, nos haría partícipes de sus ideas y descubrimientos en un blog de contenido caótico, y su Flickr nos engancharía durante horas.
Y los cortos de Buñuel en Vimeo serían compartidos en miles de muros de facebook, antes de pasar a la gran pantalla.

Creo en las personas que trabajan despacio,
que sienten sin prisas,
que crean con ilusión.
Creo en el valor humano.

Me gustaría apartarme del mundo loco y veloz, de las comidas rápidas, los centros comerciales y los empleos despersonalizados.
Quiero alejarme de la pérdida de humanismo.

Siento vértigo y se me acelera el corazón.
¿No os parece que el mundo colapsa?

4 comentarios:

  1. Hace tiempo que digo constantemente esta frase y ahora, muuucho más :(.

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  2. Sí, el mundo se colapsa...
    Se me ha encogido el corazón leyéndote.
    Tu abuela, la mía y la de todos e incluso pienso en mi madre que todavía tiene esos vaqueros de cuando tenía 20 años... Ahora se hace raro si no nos compramos algo cada temporada ¿Por qué?
    No podría estar más de acuerdo contigo...

    ResponderEliminar
  3. El mundo se ha vuelto loco. Es la frase que más repito desde hace unos cuantos meses.

    Y lo peor...no sé si va a ser crónico y no se va a poder recuperar ya :(

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  4. Estoy totalmente de acuerdo contigo, de principio a fin. Cuanto más tenemos, más queremos. Ante la avalancha de pesimismo y materialismo general, cuesta trabajo escapar y seguir nuestro camino con ilusión, esperanza y disfrutando de lo que tenemos en cada momento. De hecho es la mejor actitud en estos momentos. Besotes y ánimo

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Gracias por tus palabras!

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